“Y ofreceréis holocaustos en olor grato a Jehová, un becerro de la vacada, un carnero, siete corderos de un año sin defecto” Números 29:2

A lo largo de esta capitulo se especifica como debían de realizarse las ofrendas al Señor durante los ocho días que duraba la fiesta de los Tabernáculos. Se nos muestra cada una de las ofrendas y como debía ser todo el protocolo para hacer las cosas conforme al deseo y la voluntad del Señor. Lo curioso es que TODOS los animales que se presentaban (los carneros, los becerros y los corderos) debían de ser DE UN AÑO Y SIN DEFECTO.

Estos sacrificios apuntaban a la llegada de Cristo el “Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Jesús es el único sacrificio sin defecto que satisfizo la ira del Padre hacia el pecado de la humanidad. Siempre solemos decir que no hay nada que sea perfecto, pero eso realmente no es cierto ya que solo Cristo es perfecto. La vida de Jesús fue absolutamente perfecta, por ese motivo Cristo es el único que puede representarnos ante el Dios tres veces Santo.

Estaríamos realmente perdidos si quisiéramos presentarnos delante de Dios tratando de buscar la perfección en nuestras vidas, nuestras obras o en otros sacrificios. Que buena noticia saber que el ser más PERFECTO que habita desde la eternidad, decidió libre y voluntariamente hacerse hombre para salvar a los hombres. No dejes nunca de meditar y valorar en la obra de amor que realizó Jesucristo en la cruz del calvario por amor a ti.

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