“He aquí, yo he tomado a los levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primogénitos, serán pues míos los levitas” Números 3:12

Entre las 12 tribus de Israel los levitas tenían un llamado y propósito especial y diferente a las demás. Los levitas habían sido apartados para el servicio exclusivo de las cosas sagradas, primero en el tabernáculo y siglos después en el templo. Ellos debían estar apartados y consagrados para servir a Dios y al pueblo.

Ahora en Cristo cada verdadero creyente también es un levita que ha sido llamado, apartado de este mundo y consagrado para el servicio a Dios. Debemos entender que el verdadero propósito de nuestra vida es SERVIR a Dios y al prójimo en todo lo que podamos. Pero también es cierto que Dios a lo largo de la historia ha llamado y capacitado a diferentes personas para servir, edificar y santificar a su Iglesia.

Los levitas nos recuerdan a cada uno de los ministros de Cristo que han recibido el encargo especial de cuidar, edificar, animar y proteger a los creyentes. Cada persona que SIRVE es un regalo que Dios ha entregado a su iglesia. Espero que estés cuidando y valorando a los maestros y pastores que trabajan en tu congregación. Ora por sus vidas, trata de ayudarlos y anímalos en todo momento porque es realmente difícil el trabajo y la responsabilidad que tienen sobre sus hombros. Te animo en este día que puedas enviar un mensaje de agradecimiento y de animo a las personas de tu iglesia que se esfuerzan por cuidarte, enseñarte la Palabra y acercarte cada vez más a Dios.