“Y si no echareis a los moradores del país de delante de vosotros, sucederá que de los que dejaréis de ellos serán por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados, y os afligirán sobre la tierra en que vosotros habitareis” Números 33:55

Los Israelitas para la conquista de la tierra prometida debían ser muy radicales con los moradores de aquel lugar. Ellos debían entrar para poseer las promesas de Dios. Si deseaban disfrutar de las bendiciones y experimentar el gozo, la paz y la libertad antes debían acabar con sus enemigos y destruir todos sus ídolos y altares. Si por el contrario realizaban alianzas para convivir juntos en un mismo terreno sufrirían terribles consecuencias porque sus enemigos finalmente los afligirían de nuevo como sucedió con los egipcios.

De la misma manera el verdadero creyente es aquel que no negocia con el enemigo. Los discípulos de Cristo debemos ser muy radicales con nuestro cristianismo. Recuerda que si no matas al pecado al final el pecado siempre terminara matándote a ti. Ser Hijo de Dios te introduce directamente en una batalla espiritual y todos aquellos que estén despistados sufrirán a manos de sus enemigos.

Debemos PELEAD contra todo aquello que trata de robarnos el gozo, la paz, las promesas y las bendiciones que Dios tiene para cada una de nuestras vidas. Levántate en este día coge tu espada y no le des lugar al diablo. Conquista todo lo que te corresponde y todo lo que Dios te ha entregado, no pierdas tu identidad y no te dejes engañar para que no termines como prisionero del pecado. Disfruta de tu nueva identidad y de la maravillosa libertad que Cristo ha obtenido por ti en la cruz del calvario.