Con misericordia y verdad se corrige el pecado, y con el Temor de Jehová los hombres se apartan del mal. Proverbios 16:6

Lo primero que nos muestra este versículo es como corregir el pecado, porque el pecado siempre hay que corregirlo. Son muchas las personas y las iglesias que tristemente cogen al pecado y lo meten bajo la alfombra. A veces sabemos que hay cosas que están mal en la congregación, en algún hermano o incluso en nuestra propia vida y no tenemos el valor de corregir.

Si amamos en primer lugar al Señor, la santidad de la iglesia, la salud espiritual de nuestros hermanos, y nuestra propia vida debemos corregir el pecado siempre con MISERICORDIA. La misericordia no es pasar la mano, ni dejar que cada uno haga lo que bien le parezca. Más bien la misericordia es tener paciencia, exhortar con amor, buscar siempre la restauración y estar dispuestos a perdonar.

Todo esto debe hacerse bajo la VERDAD de las Escrituras. Es la palabra la que debe juzgar nuestro estilo de vida y nuestras actitudes, hemos de confrontar a las personas con la voluntad del Señor.

Finalmente y lo más importante, nada sucederá en la iglesia, en el hermano o en nuestras vidas si no tenemos TEMOR A DIOS. Si nuestro corazón no ama profundamente al Señor no vamos a permitir que nadie nos corrija. Deseo que todos seamos valientes para corregir el pecado y humildes para dejarnos corregir.

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