Instruye al niño en su camino, Y aún cuando fuere viejo no se apartará de él. Proverbios 22:6

En este famoso versículo podemos observar la responsabilidad que tenemos con los niños y la promesa que Dios nos ofrece por hacer bien nuestro trabajo. Alguien dijo: “déjame un niño hasta la edad de los 7 años y haré de él la persona que yo quiera” Está comprobado que los primeros años de vida son fundamentales en la formación de la identidad y el carácter de una persona.

Hoy día muchos quieren tener hijos pero no quieren pagar el precio de ser padres. Nuestros hijos no necesitan ropa de marca, viajes a Disney, ni más tecnología, nuestros hijos necesitan tiempo de calidad con sus padres, más oraciones, historias bíblicas, límites, disciplina y sobre todo mucho amor.

Si no instruimos a nuestros hijos en los caminos del Señor, esta sociedad los instruirá en los caminos perversos del mundo. Somos responsables de guiar a los pequeños hasta los brazos amorosos del Señor. Todas las personas que formamos parte de la iglesia somos responsables de cuidar y atender el alma de nuestros pequeños.

Antes de comenzar tu nuevo día te pido que dediques unos minutos para orar por cada uno de los niños de nuestra iglesia.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad