No me des riquezas; mantenme del pan necesario; no sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de Dios. Proverbios 30:8 y 9

Jesús expresó esta misma petición con otras palabras cuando dijo: “el pan nuestro de cada día dánoslo hoy”. Qué importante es, saber estar contento con lo justo y necesario. Somos nosotros los que nos hemos caído en la trampa del sistema caído que ofrece este mundo.

La gran mayoría de las personas viven por encima de sus posibilidades, hemos caído en las redes del consumismo, hipotecamos nuestras vidas y solicitamos préstamos para seguir acumulando. En medio de este caos se nos olvida el verdadero propósito de nuestra vida aquí en la tierra y perdemos de vista donde se encuentra nuestra verdadera ciudadanía.

Hemos de pedirle constantemente al Señor que supla nuestras necesidades básicas que por cierto siempre lo hace. Debemos vigilar, huir y evitar caer en la trampa de las riquezas y jamás poner nuestro gozo ni invertir nuestras fuerzas en el deseo de acumular o en el amor al dinero.

Se AGRADECIDO con Dios, si tienes poco aprende a vivir con esos recursos, huye de la tentación de querer tener y acumular más; y si por el contrario tienes abundancia protege tu corazón del egoísmo y haz todo lo posible por ser generoso. Comienza este nuevo día dándole gracias al Señor por todo lo que tienes ahora mismo y por todo lo que recibes diariamente de su mano bondadosa.

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