Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. Proverbios 4:23

El corazón que representa el centro de la voluntad del hombre es lo más importante que tenemos. Del corazón salen las actitudes buenas y también las malas, por ese motivo debemos mirar muy bien con que lo llenamos.

Nuestro corazón es perverso y lejos del Señorío de Cristo puede llevarnos a realizar verdaderas locuras, por eso debemos cuidarlo de todas aquellas cosas que tratan de inclinarlo hacia el pecado. El corazón como dijo Juan Calvino es una “fábrica de ídolos” y como también dijo el profeta Jeremías siempre está tratando de engañarnos.

Desde que nacemos venimos con un corazón depravado, pero cuando Cristo se presenta en nuestras vidas lo primero que hace precisamente es transformar el corazón de piedra en uno de carne. Ahora podemos y debemos amar al Señor y a nuestro prójimo porque tenemos un nuevo corazón que se deleita en hacer la voluntad de Dios.

Nosotros solemos cuidar y proteger cosas valiosas como nuestro móvil, el coche, o las propiedades, pero sin lugar a dudas lo más importante que debemos cuidar y proteger es nuestro propio corazón porque de él mana la vida. El corazón es el motor que nos impulsa hacia Dios o hacia el pecado. Por todas estas cosas te animo a guardar muy bien tu nuevo y hermoso corazón.

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