“donde quiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tú pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”. Rut 1:16

Nos encontramos ante el versículo más famoso del libro de Rut. En esta historia se nos cuenta como la gracia, la soberanía y la providencia de Dios cuidaron de una forma muy especial de una suegra y su nuera las cuales se encontraban en la miseria sin futuro ni esperanza.

Estas palabras son un verdadero pacto de amor, de fidelidad y sobre todo de lealtad. La anciana Noemí había perdido a su marido y a sus dos hijos, una de sus nueras decidió separarse y comenzar de nuevo su vida, pero Rut realizó la mayor de las locuras, se quedó junto a su suegra. Dos mujeres completamente solas sin familias eran literalmente carne para los buitres. Pero ellas decidieron buscar a Dios y caminar juntas a pesar de las dificultades.

Lamentablemente en medio de la generación que vivimos cada vez más es difícil encontrar a personas que cuiden la preciosa y valiosa virtud de la FIDELIDAD. No vemos fidelidad en los trabajadores, los amigos y tristemente ni siquiera entre los matrimonios. Dios desea que seamos FIELES como Él es fiel. Lucha y haz todo lo posible por ser FIEL a tus principios, a tu Dios, a tu fe y a tus relaciones. Coge de la mano a tu familia, a tu amigo o a tu pareja y prometeos estar juntos y aferrados a Dios pase lo que pase. Recuerda que el Señor siempre guiará tus pasos y te protegerá en medio de todas tus aflicciones.

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