Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo. Salmo 100:1 y 2

Este salmo es impresionante y realmente no tiene desperdicio, pero esta mañana me ha llamado la atención la actitud con la que Dios quiere que nos presentemos delante de él. En la antigüedad los súbditos de los reyes jamás podían acudir delante del rey con rostros serios, tristes o enfadados.

De la misma manera nosotros tenemos que entender que cuando acudimos a Dios estamos delante del Rey de Reyes y solo por saber que él es nuestro Rey pero sobre todo nuestro Padre debemos tener muchísimo gozo en nuestro corazón. Os animo a todos a trabajar vuestra actitud a la hora de cantar o de orar a Dios en público.

Debemos mostrar con nuestras palabras y con nuestro lenguaje no verbal que por dentro tenemos el Gozo de la Salvación.

No cantes de cualquier manera, no sirvas por qué te toca servir, no vayas a la iglesia porque es lo que indica el día de la semana. Haz todo esto con un toque de Alegría porque realmente es la actitud lo que impacta a los que te rodean y es lo que Dios anhela ver en nosotros. Nuestro maravilloso Rey no quiere súbditos obedientes, Él desea ver a Hijos alegres.

Trata de acudir siempre delante de la presencia de Dios con Alegría, con acción de Gracias, con Alabanzas, con una sonrisa en tu rostro. Si hacemos esto, el próximo domingo que nos veamos en el local donde nos reunimos como Familia en la Fe para adorar el nombre de Dios el ambiente será realmente especial.