Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, en la hermosura de la santidad. Salmo 110: 3

Al leer este versículo viene a mi mente la escena de una boda; el momento donde el novio con expectación, y mucha ilusión ve caminar sonriente hacia él a su preciosa amada. De la misma manera en este texto se nos dice que nosotros como el pueblo, y la novia de Cristo nos entregaremos y ofreceremos voluntariamente a Dios.

La religión es un sistema de normas, a través del cual se busca obtener el favor o la aceptación de Dios. El cristianismo consiste en una relación con Dios donde «libre, voluntariamente», y sobre todo por amor, deseamos caminar tras él y hacer su voluntad.

Mientras que la Ley tomaba constantemente al pueblo de Dios de la mano, ahora la Gracia toma al pueblo de Dios del corazón.

En este nuevo día te invito que puedas disfrutar de la hermosa relación que tienes con el Señor, y una vez más te ofrezcas a Él voluntariamente.