Alabad a Jehová, naciones todas; pueblos todos, alabadle, porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, y la fidelidad de Jehová es para siempre. Aleluya. Salmo 117:1 y 2

Dos de los principales motivos por los cuales debemos alabar al Señor todos los días de nuestra vida es por su MISERICORDIA y por su FIDELIDAD. Todo lo que tenemos, todo lo que somos y hasta el lugar donde hemos llegado ha sido solo gracias a su misericordia y a su fidelidad.

Estos son dos de los atributos más impresionantes y hermosos que tiene el Señor. Absolutamente todos aquellos que han sido salvados a lo largo de la historia de la humildad adorarán al Padre durante la eternidad por la infinita misericordia y fidelidad que Él ha tenido para con su pueblo.

No te olvides jamás del cuidado que Dios ha tenido contigo y vive cada instante adorando al único que se lo merece.