Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre. Salmo 125:1

Esta comparación es realmente preciosa, aquellos que ponen su confianza plenamente en el Señor son como un inmenso monte que jamás puede ser movido y las cosas externas no le afectan ni le dañan. Hemos de aprender y seguir creciendo en nuestra confianza en Dios.

Nuestro diccionario define CONFIANZA como «La esperanza firme que una persona tiene en que algo suceda, es la seguridad que se tiene sobre otro individuo».

Lamentablemente nosotros sabemos que aquellos que ponen toda su confianza en algún hombre, más tarde o más temprano termina sufriendo, ya que todos nosotros somos débiles e imperfectos, por ese motivo solo podemos y debemos confiar en aquel que siempre es fiel y cumple todas sus promesas. Hacemos bien cuando ponemos nuestra confianza en Dios ya que Él jamás nos dejará ni nos abandonará.

Por muy mal que estén las cosas a nuestro alrededor debemos poner nuestra confianza en el Señor y también en su palabra. Hemos de confiar en todo lo que nos dice las Escrituras porque ellas son verdad, si hacemos lo que ellas nos dicen todo nos saldrá bien.

Finamente debemos poner nuestra confianza en Cristo, él ha prometido regresar pronto por nosotros para llevarnos al cielo por una eternidad. Ánimo, nuestra confianza en Dios es totalmente segura y nada ni nadie nos podrá mover porque permaneceremos firmes como el monte de Sion.

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