Yo soy tu siervo. Salmo 143:12

Estas cuatro y breves palabras son el mayor título que una persona puede recibir. Aquellos que hemos conocido al Señor debemos llamarnos y considerarnos sus siervos. En el original la palabra es «doulos» que significa: “esclavo o prisionero”.

Somos esclavos por amor. Voluntariamente entregamos nuestra vida a aquel que nos dio la vida. Vive cada uno de tus días como un siervo del Señor. Obedece sus palabras y mandamientos, desgasta tu vida sirviendo a aquel que te amo con un amor Eterno.

No busques los primeros lugares ni los mejores puestos, recuerda que eres siervo. Se humilde y dedícate a servir como Jesús lo hizo cuando estuvo aquí en la tierra. Tenemos el mayor honor y privilegio que es ser los siervos del Rey de Reyes y del Señor de Señores.

Disfruta de tu posición y de tu identidad en Dios. Levántate en este nuevo día y mira todas las oportunidades que tienes a tu alrededor para servir y demostrar a este mundo que eres un siervo de Dios.

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