Muchos son los que dicen de mi: No hay para él salvación en Dios. Más tú, Jehová eres escudo alrededor de mi; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque Jehová me sustentaba. Salmo 3:2-5

En muchas ocasiones podemos sentirnos presionados y atacados como en estos momentos se sentía el rey David. Nuestro problema es que a veces escuchamos más las voces externas e incluso nuestros propios pensamientos negativos que la voz del Señor.

En medio de tanta dificultad el salmista podía dormir cada noche porque su alma sabía que era Dios el que lo sustentaba. No se que situación estás atravesando, ni cuales son las mentiras que te paralizan pero en esta nueva mañana tienes que predicarle a tu alma que nuestro Dios es el que siempre está al control.

Solo descansando en las verdades de la palabra y en cada uno de los atributos de nuestro Padre podremos vivir confiados en medio del caos que nos rodea. Disfruta de tu identidad como hijo de Dios.

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