Ciertamente como una sombra es el hombre; ciertamente en vano se afana; amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá. Salmo 39:6

La Biblia nos recuerda constantemente que nuestra vida es como neblina, nuestros días aquí en la tierra son como un breve suspiro. No somos conscientes de esta realidad, pero dentro de muy poco llegará nuestro final a este lado de la eternidad. Si realmente entendiéramos esta verdad viviríamos cada uno de nuestros días de una manera muy diferente a como lo estamos haciendo.

El afán, el temor y la preocupación por el día de mañana no nos afectarían tanto. Muchas veces caemos en las redes de la ansiedad y se nos olvida que aquí simplemente estamos de paso y que dentro de muy poco por fin llegaremos a nuestro verdadero hogar.

Por último, se nos advierte del peligro y la necedad que existe tras el deseo de querer acumular. Somos esclavos y prisioneros del dinero, de nuestras deudas e hipotecas, vivimos por encima de nuestras posibilidades y tenemos muchísimas más cosas de las que realmente necesitamos.

Recuerda que, si durante este día la muerte te visita y te roba el aliento, perderás absolutamente todas las cosas que te rodean. Vive cada minuto con los pies en la tierra, pero el corazón y la mirada en el cielo.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad