En el día que temo, Yo en ti confío. En Dios he confiado; no temeré; ¿Que puede hacerme el hombre? Salmo 56:3, 4

Tengo que reconocer que estás palabras me han acompañado durante años y me han salvado la vida en innumerables ocasiones. Es impresionante la cantidad de días que se presentan a lo largo de la semana con circunstancias que nos producen temor.

El salmista conocía bien la inestabilidad de su débil corazón y la necesidad tan grande que tenía de poner su absoluta confianza en el Señor.

Confiar en Dios es la clave para vencer y superar cualquier tipo de temor. Cuando nuestra alma entiende 100% que Dios está a nuestro lado, que él nos cuida y tiene el control de todas las cosas comenzamos a ser libres de todos los temores.

La confianza en Dios principalmente nos libra del terrible lazo y del temor que a todos nos produce el hombre. Muchas veces somos prisioneros del temor al hombre, nos impone, nos inquieta y nos preocupa todo lo que el hombre puede hacernos. Pero si te paras a pensar lo máximo que te puede hacer el hombre es quitarte la vida, y para nosotros la muerte es ganancia así que ya todo está vencido gracias a Cristo. Disfruta de la libertad y la identidad que tenemos como hijos de Dios.