Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras! Toda la tierra te adorará, Y cantará a ti; Cantarán a tu nombre. Salmo 66:3

Solemos dar las gracias, felicitamos o alabamos a una persona cuando termina de hacer algo muy bien, eso mismo deberíamos de hacer con Dios cada vez que contemplamos todo lo que nos rodea.

Si dedicas un tiempo a mirar cuantas cosas hermosas y fabulosas te ha regalado Dios, podrás encontrar muchísimos motivos para comenzar el día con alabanza.

Dentro de muy poco toda la tierra y todas las personas adorarán durante una eternidad al Dios creador del cielo y de la tierra. Será impresionante cuando por fin conozcamos al creador y dador de todas las cosas. Mientras ese glorioso instante llega sigue celebrando y alabando con todo tu corazón a tu amado Señor y Salvador.