Seguridad mía desde mi juventud. En ti he sido sustentado desde el vientre; de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me saco; de ti será siempre mi alabanza. Salmo 71:5 y 6

Que maravilloso y espectacular es reconocer la mano de Dios sobre nosotros a lo largo de todas las etapas de nuestra vida. No somos conscientes de cuan grande ha sido su amor, su misericordia y su fidelidad desde el vientre hasta este preciso instante en el que te encuentras leyendo estas palabras.

Meditar en sus cuidados nos hace mucho bien y sobre todo produce una alabanza y un cántico nuevo en nuestros labios. La Biblia nos advierte y nos aconseja que no dejemos de mirar hacia atrás para recordar la compañía, la protección y el sostenimiento que nuestro buen Padre siempre ha tenido con cada uno de nosotros.

Y lo más increíble es saber que, aunque nosotros en alguna etapa de nuestra vida no le conocíamos e incluso no queríamos saber nada de su persona, él ha estado a nuestro lado como nuestra sombra la cual nos acompaña en cada paso. Por todo esto y mucho más te animo y te invito a comenzar el día alabando y glorificando el nombre de tu Dios.