Vida nos darás, e invocaremos tu nombre. ¡Oh Jehová, Dios de los ejércitos, restauranos! Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos. Salmo 80:18 y 19

La vida espiritual comienza desde el preciso instante en el que el Espíritu Santo sopla aliento de vida sobre nosotros. El hombre por naturaleza está completamente muerto en sus delitos y pecados pero cuando nace de nuevo puede y quiere clamar a Dios su amado Salvador.

Desde el momento que comienza nuestra nueva vida, Dios comienza a restaurar todo nuestro interior. Es precioso mirar atrás y comprobar como la mano de Dios ha ido transformando todo aquello que estaba dañado por nuestro pecado.

Oremos por aquellos amigos y familiares que no conocen del Evangelio para que él rostro del Señor produzca en ellos Salvación y Vida eterna.