Mi corazón está dispuesto, oh Dios; Cantaré y entonaré salmos; esta es mi gloria. Salmos 108:1

Para poder cantar, entonar salmos a Dios, leer la palabra, congregarte con tus hermanos, orar, predicar o lo que sea, el primer paso fundamental es que nuestros corazones deben estar dispuestos. El salmista presentó la clave para poder tener una correcta actitud. Debemos activar el control de nuestra voluntad, donde reside el centro del ser humano y eso es nuestro corazón.

La Biblia dice que allí «donde esté nuestro tesoro estará nuestro corazón». Podemos engañar a todo el mundo, pero a nosotros mismos no, solo debes meditar en este día hacia que está dispuesto tu corazón y podrás reconocer fácilmente cual es tu tesoro. Si deseamos salir de la mediocridad espiritual, del terreno de la pereza, la indiferencia y la religiosidad debemos trabajar seriamente con nuestro corazón el cual trata por todos los medios de engañarnos y de acomodarse para no adorar a Dios.

En este nuevo día te ánimo a que llenes tu corazón del Señor y de sus cosas para que constantemente estés dispuesto a realizar la voluntad de Dios. Si logramos tener nuestros corazones dispuestos veremos la Gloria de Dios en nuestras vidas, familias, iglesia y sociedad.