Líbrame, oh Jehová, del hombre malo; Guárdame de hombres violentos, los cuales maquinan males en el corazón. Salmos 140:1 y 2

Cómo muchos sabemos el cristiano se encuentra en este mundo de paso, somos como dice la Biblia peregrinos que andamos por el desierto avanzando hasta llegar a nuestro anhelado hogar. Esta tierra en la que habitamos es territorio hostil para todos aquellos que deseamos hacer la voluntad de nuestro Padre Celestial.

Estamos rodeados de lobos que desean hacernos daño. Creo que lo sabes y que ya te habrás dado cuenta que en los corazones de todos los hombres existe muchísima maldad. Hay personas que se levantan cada mañana pensando en maquinaciones contra otros.

Desde que salimos por la puerta de nuestra casa nos encontramos en una verdadera jungla donde fácilmente te puedes encontrar con personas que tienen: (ira, celos, envidias, rebeldía, enojo, agresividad…etc) al igual que el Salmista debemos orar para que el Señor nos proteja y nos libre de este tipo de personas.

Por cierto, sí eres padre hoy más que nunca debes cubrir en oración a tus hijos porque el ambiente que se vive en muchas aulas, institutos y colegios es verdaderamente terrible. Qué el Señor nos guarde de los perversos de corazón y de todos aquellos que son instrumentos del diablo.

Recuerda que eres peregrino y escoge muy bien con quien caminar el resto del viaje que tienes por delante. “Los verdaderos amigos son los que nos acercan a Jesús”.

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