Si tú dispusieres tu corazón, y extendieres a él tus manos; […] Tendrás confianza, porque hay esperanza; miraras alrededor y dormirás seguro. Job 11:13 y 18

Aunque es cierto que estás palabras forman parte de la acusación que le hizo uno de los amigos a Job, no podemos negar que esta afirmación es una auténtica realidad para todos aquellos que tenemos a Dios presente en nuestras vidas.

Cuando rendimos nuestro corazón ante el Señor obtenemos confianza en medio de nuestra mayor tempestad. Hoy día son muchas las personas que debido a sus temores y preocupaciones no logran conciliar el sueño, para poder descansar. Necesitan tomar ansiolíticos y pastillas. Por el contrario, aquel que confía en el Señor puede dormir profundamente sobre la almohada de su soberanía.

Podemos dormir, despertar y caminar con seguridad y paz en nuestra alma porque sabemos que aquel que ha prometido guardarnos no duerme, no descansa y no se despista en ningún momento. Recuerda a la luz de este pasaje que en Dios tenemos (Esperanza, confianza y seguridad)