Y ellos volvieron a dar voces: !Crucifícale! Marcos 15:13

La humanidad una vez más tuvo la oportunidad de elegir al igual que sucedió en el huerto del Edén y nuevamente volvió a rebelarse contra el Dios del Cielo. Los hombres tuvieron que escoger entre el malvado y peligroso Barrabas y Jesús, la persona más buena, santa, justa e inocente que ha pasado por el planeta tierra. Finalmente, como el hombre no desea tener un Señor que gobierne el reino pecaminoso del corazón enviaron a Cristo a la cruz.

Probablemente nos encontramos ante la escena más triste y terrible de la Eternidad. Las Criaturas mandando a asesinar al bondadoso Creador, al Eterno, al Hijo de Dios. La Rebeldía y la maldad que hay en el interior del hombre y la mujer se expresó por medio de una palabra: ¡CRUCIFICALE!.

Pero esto es lo realmente maravilloso e incomprensible del Evangelio, a pesar de ser tratado de esta manera tan cruel por los seres humanos, Cristo en obediencia al Padre y por amor a su pueblo estuvo dispuesto a morir en la cruz para ofrecernos por Gracia, Salvación, Vida, Paz y Libertad. Ríndete ante el mayor sacrificio de Amor que nadie jamás ha realizado por ti. Recuerda cada día de tu vida que “En la cruz del Calvario Dios Padre trató a su Hijo como si hubiera llevado tu vida, para tratarte a ti como si tu hubieras llevado la suya”.