Todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y mi hermana, y madre. Mateo 12:50

Algunas personas y grupos religiosos para tratar de sostener la divinidad de María afirman que Jesús no tuvo hermanos carnales, pero en este pasaje y en otros podemos ver claramente que Jesús tuvo más hermanos después de su nacimiento.

Precisamente él aprovechó la visita de su familia para revelar una verdad maravillosa. Él tuvo varios hermanos físicos pero luego ha tenido millones de hermanos espirituales entre los cuales nos encontramos muchos de nosotros. Todo aquel que ha nacido del Espíritu Santo y que trata de hacer la voluntad de Dios en su día a día es un auténtico hermano de Cristo.

¡Qué increíble meditar en esta nueva posición e identidad! Jesucristo es el primogénito de muchos hermanos, por medio de su obra de redención en la cruz, podemos acercarnos confiadamente a Dios y disfrutar de él como nuestro Padre.

Además, todos aquellos que tenemos a Cristo como el Señor y Salvador de nuestras vidas formamos parte de la familia en la Fe. Tú que estás recibiendo este mensaje eres MI hermano/a. Debemos valorar esta hermosa relación, cuidarnos, preocuparnos unos por otros, amarnos, ayudarnos…etc. Deseo que el Señor ponga en nuestros corazones mucho más amor por la familia espiritual que tenemos en nuestra iglesia.