¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino. Salmo 15: 1-3

Aquellos que tienen relación personal con el Señor deben tener ciertas marcas que los diferencien del resto de las personas. Los cristianos y los hijos de Dios tenemos que examinar si tenemos estas seis características tan valiosas.

1. Tenemos que tratar de caminar por este mundo perverso con la máxima integridad posible. Personas sin doblez, sin máscaras y sin hipocresía.

2. Todos estamos cansados de ver tanta corrupción por todo lugar, por eso es necesario que los cristianos seamos justos ante todas las situaciones.

3. Qué difícil es dominar un miembro tan pequeño como la lengua, pero aquel que lo hace es sabio en gran manera. Con ella podemos bendecir o maldecir, cuidemos nuestras palabras.

4. Qué hermosa es la VERDAD en medio de una sociedad donde predomina tanto el engaño. Recuerda que trás la mentirá siempre se encuentra el diablo.

5. La Biblia se resume en hacer el bien a Dios y al prójimo. Intenta acostarte cada noche en paz con todo el mundo y habiendo tratado de ayudar en todo cuanto esté en tu mano a los que te rodean.

6. Huye del chisme, de la crítica y de la murmuración. No permitas que se hable mal de una persona que no se encuentra delante, que no puede oir, opinar, ni defenderse.