Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí ¡cuan grande bosque enciende un fuego! Santiago 3:4 y 5

Este es el famoso capítulo de la Biblia que nos habla sobre el poder y el peligro que tiene la lengua. Es increíble cómo ese miembro tan pequeño puede conseguir cosas tan grandes. Con la lengua podemos recitar el pacto de nuestra boda, confesar a Cristo como nuestro Señor y Salvador, predicar el Evangelio…etc. pero también podemos crear una guerra, destruir un matrimonio, relaciones de amistades, herir profundamente el alma…etc.

Cuan importante y necesario es clamar al Señor con todo nuestro corazón para que el Espíritu Santo nos de siempre dominio propio sobre nuestra lengua. Trata por todos los medios de comenzar a trabajar la disciplina y de pensar antes de hablar. (Si hiciéramos esto nos evitaríamos muchísimos problemas).

Además la lengua finalmente está conectada con el corazón, el centro de la voluntad del hombre. Como dice la Biblia “de la abundancia del corazón habla lo boca”. Si tu corazón esta completamente rendido y controlado por el Señor tu lengua será una lengua que siempre buscará edificar.

Si por medio de tu lengua has dicho cosas de las cuales te arrepientes, si has dañado a personas o se han deteriorado relaciones, te animo a que venzas al orgullo y con tu lengua pidas perdón. Utiliza tu lengua siempre para el bien y para glorificar a Dios.

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