Mi amado es blanco y rubio, señalado entre diez mil. Cantares 5:10

Ayer vimos la pasión del amado hacia su amada y hoy veremos la pasión de la amada por su amado. Ella también se deleite y se recrea en cada una de sus partes (cabeza, cabellos, ojos, mejillas, labios, manos…) Esta claro que ambos se aman profundamente y que la amada también desborda pasión por su amado.

El amor sin acción no tiene valor porque simplemente es un sentimiento inestable que varía según las circunstancias. Cristo nos amó tanto que se entregó a si mismo por nosotros que somos la Amada Iglesia. Pero si realmente nosotros también amamos profundamente a nuestro amado debemos sacrificarnos y entregarnos.

Cristo no es uno más, él es señalado entre diez mil, no hay nadie que se pueda comparar a nuestro Señor. Jesús es la persona más codiciable, su carácter es perfecto, su nombre es sobre todo nombre, cada uno de sus atributos son hermosos… Él ha muerto por nosotros y nosotros tenemos que vivir para él.

Espero y deseo que cuando pienses, hables y tengas que presentar a Jesús no lo hagas desde la teoría sino desde la pasión que siente tu corazón hacía él. Contempla, admira y disfruta cada día de la relación personal e íntima que puedes tener con tu bello y fiel amado Jesucristo.