“No te has de inclinar ante ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es”. Éxodo 34:14

Dios es muy claro en cuanto a su voluntad para todos aquellos que le amamos y servimos. De la misma manera que un novio o una novia desea el amor completo de su pareja, al Señor tampoco le agrada vernos coqueteando con los dioses falsos de este mundo. Debemos guardar nuestro corazón para que ningún ídolo nos aleje de la presencia de Dios.

Los celos de Dios no son como los celos pecaminosos que nosotros en ocasiones podemos sentir hacia nuestra pareja. El Celo de Dios consiste más en el amor, cuidado y protección que Él desea tener con cada uno de sus hijos. El Señor sabe muy bien que los dioses de este mundo nos enamoran por medio del engaño y de la seducción para luego más tarde esclavizarnos, destruirnos y robarnos todas las bendiciones de nuestro Padre Espiritual.

No se pueden amar a dos personas a la vez porque el corazón estará siempre dividido. De la misma manera no podemos amar a Dios y a otros dioses, por ese motivo debemos ser radicales en nuestro amor por Dios. Son millones los motivos que tenemos para amar y servir única y exclusivamente al Señor. Huye de la idolatría y disfruta de una relación intima y apasionada con el Dios que te ama con un amor eterno.