No os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros. Génesis 45:5

Este versículo es realmente importante para poder comprender una de las enseñanzas principales que nos ofrece esta fantástica historia. José después de más de 10 años de sufrimiento tras sufrimiento hubo un momento donde entendió algo que todos nosotros debemos entender para poder perdonar y ser completamente restaurado. José en medio del silencio del dolor descubrió que Dios es absolutamente Soberano y que Dios obra siempre para nuestro bien por medio de su Providencia.

Cuando por fin José mostró su verdadera identidad a todos sus hermanos, hasta en cuatro ocasiones dijo: “Dios es el que me ha enviado y traído hasta aquí”. Por supuesto que fueron sus hermanos los que lo arrojaron a la cisterna para más tarde incluso venderlo a los ismaelitas, pero detrás de cada una de esas terribles acciones la mano de Dios estaba orquestando todos los detalles para cumplir un gran propósito en la vida de José.

Solo cuando entendemos y abrazamos la doctrina de la Soberanía y la Providencia de Dios podemos encajar todas las piezas de sufrimiento que vamos acumulando en el puzle de nuestro corazón. La Biblia dice que “a los que aman a Dios todas las cosas nos ayudan para bien”; esto solo podremos aceptarlo si confiamos plenamente en el Señor. Este asunto es clave para que puedas disfrutar de la verdadera libertad de tu alma, para ser realmente restaurado, para pedir perdón y para perdonar a todos aquellos que te han dañado.

No conozco tu historia, pero déjame decirte una vez más que Dios ha estado al control en cada momento y pequeño detalle de tu vida. El Soberano siempre ha estado a tu lado y por medio de su Providencia quiere utilizar tu soledad, tu dolor y todo tu sufrimiento para que su nombre sea Glorificado. Recuerda: pase lo pase Dios siempre “cumplirá su propósito en tu vida”.