Obedeced a vuestros pastores, y sujetos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no es provechoso. Hebreos 13:17

Al ser humano en general debido a la consecuencia del pecado le cuesta mucho someterse a la autoridad, rendir cuentas a alguien, obedecer y someterse. Si recordamos el primer pecado de Satanás e incluso de Adán fue el de rebeldía contra Dios. Nosotros debemos huir de todo esto, ser humildes como Cristo y aprender a estar bajo todas las autoridades que han sido establecidas por Dios.

Es importante y necesario que tengas un pastor en tu vida al que escuchar y obedecer. No seas como aquellos «Mega espirituales» que afirmaban que su pastor era única y exclusivamente Jesucristo. El Señor ha dejado ministerios para guiar a su pueblo y a sus hijos. Déjame hacerte una pregunta ¿Quién es tu pastor?

Debemos obedecer a los pastores siempre y cuando ellos nos hablen con la Biblia en la mano, además ellos tienen una grandísima responsabilidad y el día de mañana estarán rindiendo cuentas delante del Dios Eterno. Ser pastor es un privilegio pero créeme que también es la responsabilidad más importante y difícil del mundo entero.

Haz todo lo posible por ayudar a tu pastor, hazle que sea más fácil su carga, ora por él y su familia cada día pues el diablo lo ataca más de lo que te puedas imaginar. Ofrécete para servir porque seguro que tendrá trabajo para tí. Tratemos de tener una buena relación con los pastores para que puedan servir con alegría.

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