Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento. Hechos 28:30 y 31

Ninguno de nosotros somos conscientes del precio tan alto que están pagando otros creyentes por predicar a Cristo en lugares de persecución. Miles de hermanos nuestros están sufriendo muchísimo simplemente por ser cristianos como nosotros. Qué difícil tiene que ser no poder caminar con tu Biblia bajo el brazo, no poder hablar de Jesús con naturalidad con otra persona. Qué terrible no poder alzar las voces en el tiempo de alabanza.

Gracias al Señor, de momento, nosotros disfrutamos de una buena estabilidad y de paz en nuestro país. En España tenemos la oportunidad de predicar el evangelio sin sufrir grandes consecuencias, por ese motivo debemos hacerlo sin temor.

Estos son los últimos versículos de los hechos de los Apóstoles. Por si no lo sabes este es el único libro en la Biblia que no está terminado y cerrado por diversas circunstancias. Son muchos los que pensamos que este libro sigue escribiéndose a lo largo de los siglos por medio las vidas de todos los discípulos de Cristo. Tú y yo seguimos escribiendo el capítulo 29 para la gloria de Dios.

Hermano aprovecha la libertad que tienes para hablar de aquél que te hizo libre. Sé valiente como Pablo y predica cada vez que tengas la oportunidad de hacerlo. Emplea tu vida en el Reino de Dios y escribe el capítulo que te corresponde.