Perezca el día en que yo nací, y la noche en que se dijo: varón es concebido. Job 3:3

Hay una expresión muy fea y vulgar que es cuando alguien maldice el día de su nacimiento. A veces esto se hace contra una persona o incluso sobre uno mismo. Esto fue precisamente lo que hizo Job en el momento que vio como todo su mundo se derrumbaba.

Jamás podemos usar palabras de maldición contra nadie y mucho menos contra nosotros mismos. “La vida es el primer regalo de Gracia que recibimos”. Sea como sea el contexto de nuestro nacimiento debemos entender que si estamos vivos es porque Dios lo ha permitido y ha pensado en cada uno nosotros.

La Biblia dice que “desde el vientre de nuestras madres el Señor ha estado con nosotros”. Ningún nacimiento ha sido un accidente, si no estabas en los planes de tus padres estabas en la agenda del eterno. Quizás tu familia no te quiso pero Dios te amó con un amor eterno; se que es fuerte pero incluso aunque seas el producto de una violación Dios te ha regalado la vida.

Jamás desprecies cada uno de los días que el Señor te permite vivir. Sea cual sea la situación que tengas que atravesar, nunca maldigas tu existencia porque eres un Hijo de Dios, aunque tu padre y tu madre te dejaran con todo el Señor te recogerá.