¿No es tu temor a Dios tu confianza? ¿No es tu esperanza la integridad de tus caminos? Job 4:6

Cuando comenzó a hablar el primero de los amigos le recordó a Job dos de los principales pilares con los que contaba: “El Temor a Dios y la Esperanza”. Todo creyente debe tener en su vida estas dos características y fortalecerlas para que cuando se presente la prueba podamos mantenernos firmes.

Solo aquellos que hemos nacido de nuevo contamos con el regalo del Temor a Dios y la Esperanza Eterna. Debemos meditar cada día y a cada instante que Dios nos está observando, que nuestra circunstancia se encuentra en las manos del Eterno, Él está siempre al control, no se despista, nada le coge por sorpresa, él no duerme y como dice la palabra “no se dormirá el que nos guarda”.

Recuerda que por muy mal que estén las cosas y por muy oscura que sea nuestra noche los redimidos del Señor cuentan en todo momento con la luz de la Esperanza que nos ha regalado Cristo por medio de su muerte y resurrección. En Dios SIEMPRE tenemos Esperanza. Atesora estas dos palabras en tu corazón y medita en ellas a lo largo de este día.