De oídas te había oído; más ahora mis ojos te ven. Job 42:5

Probablemente este sea el versículo más famoso de todo el libro de Job. Creo que es el mejor final que puede tener una historia. Tras muchos años de conocimiento teórico sobre la persona de Dios al final Job pudo ver a Dios de una manera muy especial.

Este versículo ofrece muchísimo ánimo y esperanza a todos aquellos que tendremos que pasar por diferentes etapas de sufrimiento. Hermano, hermana, si ahora mismo estás atravesando un desierto recuerda que dentro de poco podrás ver a Dios de una manera diferente. Después de las pruebas nuestra comprensión de Dios se amplía, él nos revela y nos enseña cosas que no se pueden aprender tumbados en la toalla de la playa.

No huyas de los tratos de Dios, recuerda siempre quién es el director de tu historia, levanta tu mirada y contempla al que está sentado en el trono por los siglos de los siglos. Por último recuerda que cuando el sufrimiento y la muerte se presente para robarnos nuestro aliento, este versículo se hará 100% realidad “Nuestros ojos le verán”.