“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” Josué 1:8

Los versículos 8 y 9 del primer capítulo de Josué son probablemente las palabras más famosas de todo este fantástico libro. Este fue el primer consejo que Dios entregó a Josué cuando tomó el relevo de Moisés en el liderazgo con Israel. Para que Josué tuviera éxito en su responsabilidad y en todo el caminar que tenía por delante tan solo debía aferrarse a la palabra de Dios con todas sus fuerzas.

La clave para ser próspero y feliz en esta vida es atesorar en el corazón todo el consejo que Dios nos ha revelado por medio de su Palabra. Es solo en la Escritura donde podemos hallar la dirección y la sabiduría que todos necesitamos para atravesar el desierto de este mundo. En este pasaje se nos aconseja meditar en las verdades de la Biblia TODOS los días de nuestra vida. Necesitamos ser disciplinados en la lectura y reflexión de la Palabra.

Debemos acudir a la Palabra no solo para conocer su contenido, sino lo más importante, para HACER y cumplir la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios. Cada vez que sufrimos, nos equivocamos o tomamos malas decisiones es porque no hemos consultado con el consejo de Dios en su Palabra. El Señor siempre cumple sus promesas y este texto nos garantiza que el verdadero éxito solo lo podremos encontrar a través de la obediencia a la Palabra. Aprecia y valora mucho más el maravilloso tesoro que tenemos en las Sagradas Escrituras.