“Jefté fue a pelear contra los hijos de Amón, y el Señor los entregó en sus manos” Jueces 11:32

Sabemos que Dios es completamente Soberano y Todopoderoso, Él jamás ha necesitado nada ni a nadie. La Biblia comienza su relato mostrándonos el principio de la creación. En ningún momento vemos que Dios necesitara algún tipo de ayuda para construir el planeta tierra, todo cuanto existe fue creado por el poder de su Palabra. Sin embargo, en muchas ocasiones vemos que Dios decide darle la oportunidad al hombre de colaborar y de trabajar con Él para realizar sus planes y propósitos.

En esta ocasión al igual que en otras muchas guerras, aunque Dios podría destruir en un segundo a todos sus enemigos Él quiso que Jefte junto al resto de los soldados se alistaran para la batallara. Dios podría eliminar en un instante a todos nuestros enemigos y cada una de las circunstancias difíciles que se van presentando a lo largo de nuestro camino, pero por el contrario Él ha decidido que cada día nos pongamos la armadura espiritual para pelear la buena batalla.

Por un lado, tenemos la absoluta soberanía de Dios, pero también la responsabilidad del hombre, este misterio es una “tensión teológica” que en ocasiones no podemos comprender y que no podemos separar. Es importante que descansemos en esta realidad, Dios es soberano y todopoderoso, pero nosotros tenemos que esforzarnos y hacer todo cuanto este en nuestra mano. Así que coge tu armadura y levántate para pelear sabiendo que el Señor siempre estará de tu lado ofreciéndote la victoria.