Porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: !!Tened ánimo; yo soy, ¡no temáis! Marcos 6:50

Los discípulos mientras se encontraban en la barca en medio de la oscuridad al ver una sombra caminando sobre el mar creyeron que venía hacia ellos un fantasma. Rápidamente el miedo, el pánico y el terror se apoderó de sus mentes y sentimientos. (El miedo es algo que siempre te bloquea y te paraliza).

De repente una voz que transmitía una triple afirmación produjo paz, calma y seguridad en los corazones temerosos. Meditar en estas verdades es lo único que puede librarnos en todo momento de nuestras mayores crisis, de nuestros miedos y temores más profundos. Quizás en estos momentos de tu vida no estés viendo un fantasma, pero a veces somos atemorizados por una circunstancia. Sea lo que sea que te produzca miedo debes hacer tuyas las palabras de Jesús mientras de manera sobrenatural paseaba sobre el mar.

Cristo en este día también te grita desde el cielo: ¡¡Ten animo; yo soy, no temas!! Cada una de estas poderosas palabras están unidas como los eslabones de una cadena. Solo podremos tener animo y echar fuera el temor cuando entendemos quien es el GRAN YO SOY. Solo cuando conocemos en profundidad a Jesús y nos asombramos con cada uno de sus atributos obtenemos paz en medio de la oscuridad.