“Y murieron de aquella mortandad veinticuatro mil” Números 25:9

Estas palabras tan terribles fueron la consecuencia final de la desobediencia y la rebeldía del pueblo de Israel. Dios derramó su ira fulminando a miles de personas porque el pueblo fornicó con las hijas paganas de Moab. Las moabitas sedujeron a los israelitas y finalmente terminaron adorando a sus dioses paganos.

Esta escena lamentablemente la viven muchos cristianos que deciden unirse a un yugo desigual con algún incrédulo. Debemos entender que al final cada corazón busca la adoración a su Dios y si te relaciones con alguien que no tiene al Señor como el protagonista de su vida tratara de seducirte para que sirvas y adores a sus dioses. La fornicación que consiste en la relación sexual fuera del marco del matrimonio es un pecado que Dios aborrece y que siempre traerá consecuencias sobre tu vida, tu relación con Dios, tus hijos e incluso tu futuro.

Cuando los israelitas cometieron fornicación miles murieron, pero quiero que entiendas que hoy día sucede lo mismo. Cada persona que se encuentra prisionero en el terreno de la fornicación esta muerto espiritualmente ya que la presencia de Dios no fluirá sobre la persona que bucea en ese charco de inmoralidad. Cuida tu cuerpo y tu salud espiritual ¡¡HUYE!! de la fornicación. No olvides jamás que la decisión más importante que tienes que tomar a este lado de la eternidad es elegir a la persona con la que te vas a unir y con la que vas a caminar hasta que la muerte te separe.