“Esta fue la ofrenda para la dedicación del altar, después que fue ungido” Números 7:88

Cuando el tabernáculo y el altar fueron terminados cada uno de los jefes de las tribus trajeron sus ofrendas al Señor. A lo largo de este capitulo podemos ver la repetición de cada una de las ofrendas que entregaron las tribus. Se nos dice exactamente que fue lo que entregaron y el nombre de la persona responsable que realizó la ofrenda en representación de toda su tribu.

Me llama la atención como el Espíritu Santo ha querido que quede registrado absolutamente todas las cosas que se entregaron para Dios y la dedicación del altar. Esto me hace pensar que tenemos un Dios que esta pendiente de todos los detalles, nada es insignificante para Él, todo lo ve, todo lo sabe y lo más importante todo lo tiene en cuenta.

De la misma manera que sucede en este capitulo Dios conoce tu nombre y conoce todo lo que estas ofrendando para la extensión del Reino aquí en la tierra. No me refiero solo a cantidades económicas sino también a recursos, a tiempo, servicio… Recuerda que todo lo que estas haciendo lo haces delante de la atenta mirada del Dios Santo que te ve. Sigue invirtiendo y desgastando toda tu vida en el mejor proyecto que es anunciar el Evangelio. Apoya y colabora todo lo que puedas en las misiones y en tu iglesia local y recuerda que “El Señor no injusto para olvidar tu obra y el trabajo de tu amor”.