Corrige al sabio, y te amará. Proverbios 9:8

Este versículo es realmente precioso y de él tenemos que aprender todos. Vivimos en una generación que huye y aborrece la corrección y la disciplina. Son muy pocos los creyentes que valoran, aprecian y sobre todo aceptan la exhortación. Solo queremos que nos feliciten, nos digan palabras bonitas y que nos recuerden lo guapos, maravillosos y especiales que somos.

Personalmente cuando miro hacia atrás en mi vida reconozco que aquellos que fueron capaces de venir a corregirme mis errores o mis malas actitudes son las personas más especiales que tengo. Recuerda esto: “el que verdaderamente te ama te corregirá” y el que pasa de tí siempre te sonreirá.

Seamos sabios y amemos a todos aquellos que nos corrigen por nuestro bien, seamos sabios y tengamos en cuenta las palabras de corrección, seamos sabios y maduros para no huir como niños pequeños enfadados cuando se nos dice algo por nuestro bien.

Pídele al Señor humildad para recibir la corrección y permítele a otros que te corrijan todo aquello que está impidiendo que se vea más a Cristo en ti.