Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores; se rompió el lazo, y escapamos nosotros. Nuestro socorro está en el nombre de Jehová. Salmo 124:7 y 8

Este salmo es una alabanza de agradecimiento a Dios por la liberación obtenida sobre los enemigos. Desde que el hombre le dio la espalda a Dios en el huerto del Edén nace y vive en esclavitud.

Cada uno de nosotros y el resto de la humanidad somos prisioneros del pecado, de la maldad que hay en nuestro interior, del corazón que constantemente nos engaña, del terrible temor al hombre y de las tentaciones que nos ofrece este mundo.

Nuestras almas estaban completamente atadas con cadenas, pero Cristo con su amor se presentó en nuestras vidas y nos libertó. Desde el momento que fuimos rescatados de nuestra vana manera de vivir pudimos alzar el vuelo como un pájaro cuando es liberado de su jaula.

Recuerda en este día algunas de tus cadenas, sonríe, canta o márcate un baile en el salón de tu casa celebrando la libertad que tienes ahora en Cristo. «SOMOS LIBRES» gracias al Dios real y verdadero que ha derramado su amor, su gracia y su misericordia sobre su pueblo. Alabado sea su nombre por todos los siglos, Amén.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad