Danos socorro contra el enemigo, Porque vana es la ayuda de los hombres. En Dios haremos proezas, Y él hollará a nuestros enemigos. Salmo 60:12

La gran mayoría de las personas tienen un concepto y una manera de actuar ante los enemigos completamente diferente a la que tenemos aquellos que somos cristianos.
Los incrédulos salen a la calle dispuestos cada día a pelear contra sus enemigos, otros viven con temor al saber que sus enemigos lo están buscando, guardan rencor y odio en sus corazones, claman por venganza y los hombres se alían entre ellos para vencer y acabar con sus enemigos.

Por el contrario, el cristiano depende y busca a Dios cuando está rodeado de enemigos. El hijo de Dios sabe que el Eterno es su socorro y su guarida, no teme sino que descansa y vive confiado, no lucha por venganza simplemente espera en los tiempos del Señor ya que sólo Él es quien pone a cada uno en su sitio porque Dios dice en su palabra “mía es la venganza”.

No pongas tu absoluta confianza en la ayuda del hombre, confía solo y exclusivamente en Dios porque en él realizaremos proezas para la alabanza de la gloria de su nombre.