Libra mi alma, oh Jehová, del labio mentiroso, y de la lengua fraudulenta. Salmos 120:2

Vivimos en un mundo y en una sociedad donde la mentira reina y se pasea con tranquilidad por las calles. Muchas personas cada vez que la necesitan utilizan la mentira para salir de un aprieto, evitar algún problema o para conseguir algo que desean. No somos conscientes, pero la mentira es algo realmente terrible y diabólico. La Biblia afirma que Satanás es el padre de la mentira y todos los mentirosos son sus hijos.
El pecado, la maldad y la destrucción de todo cuanto conocemos entro en el mundo a través de la mentira en el huerto del Edén. Por mucho que te cueste o tengas que sufrir NO cedas nunca ante la «mentirijilla» porque realmente este concepto consiste en una mentira que esta tratando de ser maquillada.

No resulta fácil hacer las cosas bien en medio de un mundo que siempre te ofrece el atajo de la mentira, pero recuerda que finalmente la mentira siempre te conducirá hasta las puertas del infierno. Por el contrario, la VERDAD que no es una idea o una filosofía sino más bien la persona de Cristo siempre te guiara hasta los brazos del Eterno.

Un verdadero hijo de Dios siempre trata de caminar y practicar la Verdad a pesar de todas las consecuencias que se puedan presentar. Recuerda que la palabra de Dios afirma que “La verdad nos hará libres”.